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30 bat pertsona egon ginen Induraingo biribilguan. Bukatzeko giza-kate bat egin genuen hortik parkeraino, non hurrengo komunikatua irakurri zen:

Estuvimos alrededor de unas 30 personas en la rotonda de Indurain y luego hicimos una cadena hasta el parke donde se leyó el siguiente comunicado:

Abuztuaren 10ean kontzentrazio bat burutu genuen Libano ata Palestinarenkin gure solidaritatea adierazteko eta Israelgo Estatuaren jarrera bortitza kritikatzeko.

El día 10 de agosto realizamos una concentración en solidaridad con Libano y Palestina criticando la actitud violenta del Estado Israeli.

 

Desde hace un mes, treinta interminables días de pesadilla, el pueblo libanés sufre una de las agresiones militares más salvajes que haya conocido la historia de la humanidad. Y desde dos semanas antes, la población palestina de la Franja de Gaza hace frente a una nueva ofensiva del ejército judío, una más dentro de la serie continua de acciones represivas de las fuerzas de la ocupación sionista a lo largo de casi 60 años.

En ambos caos y como siempre con la excusa de “defenderse del terrorismo”, arrasan viviendas, escuelas, hospitales, estaciones eléctricas, de agua potable…, es decir, castigando colectivamente a la población civil y cometiendo así un crimen de guerra, según las leyes internacionales.

Disparan contra todas las edificaciones porque allí podría haber “terroristas” o armas; echan octavillas para que la gente abandone sus pueblos (tras haberla encerrado en ellos destruyendo las carreteras) y luego disparan contra tod@s l@s que huyen, porque podrían ser milicianos. Resultado: centenares de víctimas civiles (más de 800, según organizaciones humanitarias), un tercio de ellas niñ@s. Objetivo de esta carnicería: destruir a los grupos de la resistencia contra la ocupación. No importa cuántos civiles, mujeres y niños puedan morir en cada andanada, en cada bombardeo. Algún combatiente caerá.

Y este objetivo es aún más irracional, porque no son capaces de ver que no lo lograrán. Podrán destruir muchas bases de la guerrilla y matar a muchos guerrilleros, pero, como estamos viendo en Afganistán, cinco años después de la “victoria” de Estados Unidos, o ahora mismo en Irak, le resistencia siempre se reorganiza y vuelve a luchar, con más fuerza y experiencia que antes. Además de criminales, son irracionales, porque no se dan cuenta de que no pueden vencer.

Desde Askapena y desde Atarrabiako Gazte Asanblada no nos cansamos de repetir que la paz y la solución del conflicto en Oriente Próximo no serán posibles mientras Naciones Unidas, la Unión Europea y los gobiernos del mundo no apliquen sanciones a la Entidad sionista, al Estado judío. Sanciones políticas, diplomáticas, económicas y, llegado el caso, militares, como han hecho ellos cuando les ha interesado. Pero, como sabemos que los gobernantes y la llamada “comunidad internacional” no están por la labor, nosotros podemos ayudar a libaneses y palestinos exigiendo la suspensión de relaciones, promoviendo y practicando el boicot contra Israel y todo lo israelí: no comprando sus productos (código de barras 729) y rechazando cualquier tipo de presencia, asociación o vinculación, sea financiera, comercial, social, cultural o deportiva.

Sabemos que la identificación de los artículos israelíes es difícil, porque las empresas del sionismo los camuflan, asociadas con compañas occidentales. Pero en esto podemos actuar como ellos, a voleo, boicoteando los productos de las grandes marcas y empresas multinacionales. Raro será que no acertemos, porque todos son de la misma calaña, y así además, estaremos combatiendo el consumismo.